sat

sat

Triángulo de los Andes

> Quinta y última parte: Tren Patagónico

Texto y fotos: Fede Pallés -  En esta sección, fotos de Facu Morando y Osvaldo Moreno.

(La siguiente nota fue escrita y editada entre enero y febrero de 2010 - No posee modificaciones desde entonces)


 

(Vista privilegiada del lago Nahuel Huapi desde nuestra carpa en la mañana de Bariloche)

El sábado 9 de enero, desde el camping, llamamos a la estación local para confirmar el horario de llegada del tren, que debía ser a las 12 hs., y nos enteramos que en realidad venía con 4 hs. de demora. ¡Bárbaro!, para nosotros que no debíamos salir rajando a Nirihuau, el lugar que elegimos para visitar en este día. No tan bárbaro para los pasajeros que habían salido el día anterior a las 18 hs. desde Viedma y llegarían a las 16...

 

  

(Otra vista del Camping Petunias  /  Puente sobre el río Nirihuau)


Más tarde nos enteraríamos que la 9086 (la misma en la que alguna vez viajamos siendo titular de Ferrosur) se “descamisó”(rotura de motor) cerca de San Antonio Oeste, cuando ya había iniciado viaje hacia Bariloche.

 
Con Facu recorrimos el puente sobre el Nirihuau y pensamos donde ubicarnos para una buena foto y un buen video. Para la foto, Facu decidió estar cerca del puente. Yo preferí ir un poco más al sur. Recordé que, cuando años atrás vine a tomar el local a Jacobacci, inmediatamente después del puente había una trepada pronunciada en dirección a Bariloche. Y así era, había efectivamente una trepada constante de un par de kilómetros.


Entonces caminé un kilómetro cuesta arriba a un lugar en donde supuse que la GT pasaría entregando todo de si con su pesada formación. Una vez en nuestros puestos, hubo que esperar con el viento como único compañero.


Al cabo de una hora y media, el tan esperado tren se divisó a lo lejos… ¡Qué belleza! Apenas una línea en el paisaje árido de la estepa patagónica. A veces me pregunto si será que quedan tan pocos trenes de larga distancia que cada vez que vemos uno nos da tanta emoción.

 

 

En pocos minutos contemplé el silencioso andar de la formación tomando la famosa curva del huevo, luego, cruzando el puente donde mi amigo Facu debía estar apostado como un guerrillero listo para disparar con su Cannon… y en el momento en que la 9073 (titular del tren) atravesó el puente, una bocanada de humo me hizo notar que “le abrió todo” (como le decimos en la jerga), o sea ¡le dio al ocho!.

 

  

Son momentos en que uno se paraliza y no existe nada más que ese tren que se aproxima y uno intentando hacer la mejor toma posible, con el simple objetivo de poder compartirla con los demás. De tanto viaje, espera y planificación, quedó este pequeño y sencillo video para compartir con ustedes:




Esta formación multicolor compuesta por 14 vehículos y dos locomotoras sería la misma en la que viajaríamos al día siguiente, rumbo a Viedma. Al verla pasar notamos que “nuestro coche” (el clase primera) estaría casi a la cola de la formación, por lo que podríamos fotografiar a prácticamente todo el tren en las curvas.


Me reencontré con Facu en el puente donde predominaban los comentarios “qué groso, viste? Viste?” (Como si el otro no tuviese ojos jeje) y así de contentos nos fuimos a pie a hacer la curva del huevo hasta llegar a la estación Nirihuau. Mientras caminábamos no hacíamos más que suponer lo complicado que sería el ascenso al día siguiente, más teniendo en cuenta lo desinfladas que se sentían esas dos locomotoras.

 

  

 

  

(Algunas tomas de la zona de Nirihuau. Noten en la foto de la izquierda el descenso pronunciado

que se produce -en sentido a Bariloche- un vez finalizado el andén de la estación)

Esa tarde (bastante fría ¡parecía invierno!) nos encontramos con María Rosa Schmidt (amiga de Pigüé) que nos invitó a su nueva casa, nos recibió con la mejor onda y unas buenas Stout’s heladas. Y por suerte más tarde nos llevó en su auto al camping más tarde (km. 13) en donde compartimos unas cervezas con ella, su amiga y nuestros compañeros de camping, Vale de Bahía, Sergio y unos chicos de Pto. Madryn.

 

  

Este fue nuestro quinto grupo de amigos de fogón desde la salida en el tren a Mendoza ¡cuánta gente hemos conocido, cuántas historias compartidas!


    Viaje en Tren Patagónico   

 

Amaneció el 10 de enero, día en que se iniciaba nuestro último recorrido importante de este triangulo de los andes, el Tren Patagónico. Además, ni Facu ni yo lo habíamos hecho, por ende sería “nuestra primera vez” en este corredor. Por esas cosas de la vida siempre lo fui postergando, y por fin se me daba. Lo mismo fue el poder conocer Mendoza, algo que era hora de cumplir.

 

RESEÑA DE TREN PATAGÓNICO A ENERO 2010 Tren Patagónico actualmente cuenta con un solo servicio semanal entre Viedma y Bariloche. Años atrás, esta empresa estatal supo ofrecer más y mejores frecuencias. Por ejemplo, llegó a tener tres servicios semanales entre cabeceras (uno de lujo denominado “El Arrayanes” y dos normales), un servicio local entre Jacobacci y Bariloche y hasta un efímero servicio mixto destinado a intercambio comercial entre pueblos.


Entre 2004 y 2007 la empresa experimentó una decaída importante (en donde influyó una reducción de aportes por parte de la provincia) lo que redundó principalmente en una situación de colapso técnico, corriendo trenes con locomotoras en estado terminal. Casi todos los viajes se presentaban con demoras extremas por problemas con las máquinas.


En verano de 2009 el servicio estuvo paralizado, mientras la empresa chilena C & C Ingeniería se trasladó a San Antonio Oeste para intentar normalizar el funcionamiento de al menos tres locomotoras. A partir de esa intervención el servicio se repuso, aunque con una sola frecuencia semanal, que es la que perdura a la fecha. Los horarios actualizados se puede ver en este link: www.sateliteferroviario.com.ar/horarios/bariloche.htm .


Es una lástima que el tren, teniendo como competencia una ruta de ripio casi intransitable, no pueda brindar una mejor oferta a los pasajeros, ya que esto puede generar que alguien algún día diga “asfaltemos la 23, el tren no es eficiente”. Historia más que conocida.

 



A las 17:00 estaba prevista la salida del tren. Dos horas antes, cuando llegamos, ya había mucha gente en el andén y la sección encomiendas, muy activa. Es admirable la importancia del servicio de encomiendas en esta línea, donde trasladar cargas chicas por camión es muy costoso.


Al frente de la formación, como era de esperar, la 9073. Luego, dos bandejas con autos, la Alco grande, un furgón, el cine, tres pulman, dos camarotes, el restaurante, dos turistas, un primera y el furgón español como usina.

  

 

Al estar la terminal de ómnibus pegada a la estación, mucha gente que habitualmente espera algún micro se arrima al andén a ver la salida ó simplemente lo ve desde sus asientos. Me gusta la idea de que esto sea así, ya que al menos todas esas personas que viajan en micro sabe que un algún tren existe. Y más si este tren es largo, lleva autos, tiene cine y todas las clases.


Finalmente, se hizo la hora y partimos. Una vez que nos alejamos del andén, la Alco comenzó a acompañar a su hermana GT en la tarea -no menor- de tener que hacer fuerza para llevar todos estos salones a destino, incluyendo el paso por complicadas curvas, subidas y bajadas que comenzarían en breve.

 

  


Este es el único tren de pasajeros en Argentina que requiere el uso de doble tracción en gran parte del viaje (No se usa entre Viedma y SAO). El otro caso es el del Gran Capitán de TEA, que utiliza una locomotora auxiliadora a la cola (helper), pero solo entre Zarate y Brazo Largo -para el cruce de los puentes- y solo cuando los trenes son pesados.

 

  

(Descenso hacia la curva del huevo  /  ¡Acá hay un nene que ya se conoce muy bien la vía!)


    Paso por El Nirihuau   


Ya habíamos visto el tren desde la zona de Nirihuau. Lo emocionante de este tramo era poder hacerlo a bordo del mismo tren. En pocos minutos, nos alejamos de la ciudad y de pronto entramos en un gran descenso. Al poco de andar advertí que se trataba del mismo lugar por donde el día anterior había filmado la trepada, o sea, estábamos próximos a pasar sobre el Nirihuau.


Es muy interesante este tipo de trazados en donde las locomotoras se ven obligadas a aprovechar al máximo su potencia, y peor aún cuando la vía solo admite bajas velocidades y la decisión de aplicar frenos o sumar un punto al controller resulta crucial para discurrir por la delgada línea de velocidad permitida, sin que eso signifique quedarse varados en una trepada.

 

A buen ritmo atravesamos el puente sobre el Nirihuau y a los pocos metros, desde la 9073 se escucharon dos bocinazos cortos, indicando al conductor de la Alco que se iniciaba la acelerada. Así ambas máquinas se enfrentaron a la curva del huevo. La suma de una curva y pendiente constante -lo que provoca mucha fricción de pestañas y kilos que se suman por la pendiente- hace que se requiera de todo el poder de ambos diesel.

 

 

 

A pesar de contar con dos locomotoras turboalimentadas que sumaban 4200 HP (sí, ya sé, descontemos los HP’s que los años se van llevando) la velocidad fue disminuyendo hasta llegar a no más de 20 km/h cuando la 9073 tomó de punta los cambios de Nirihuau. Hacer esto significó un breve alivio, una breve recta plana que transcurre en el cuadro de estación. Pero inmediatamente se inicia otra rampa que superamos sin problema. En esta carrera en contra de la fuerza de la gravedad, un auto festejó con nosotros la alegría de viajar e hizo sonar su alarma... se ve que su dueño tuvo miedo de que se le escape de la bandeja.

 


 - "Argentina desde adentro": (Video emitido en Canal 7)


 

Ambas yuntas fraternales ya se conocen de memoria la vía, es como si fuesen juntos, a pesar de las dos bandejas automovileras que los separa. Supongo que la aplicación de este sistema (con dos yuntas) deviene de la complejidad y costo económico de mandar los cables para que la Alco pueda ser conducida, algún experto me podrá responder con más detalles. ¡En ALL Brasil llegué a ver tres máquinas con tres yuntas!


De forma estable, seguimos viaje entre los cerros por lugares solitarios, a la par de la ruta de ripio Nº 23. ¡Lo que debe ser este viaje en épocas de nevadas!, habrá que volver a ver eso.

 

  

 

  

   

  

 

  

(Así pasaron Pichi Leufú, Pilcaniyeu, Comallo y Clemente Onelli. Nosotros, a los mates)


    Empalme con La Trochita y Jacobacci   

 

  

(Zorras de vía pasando por el Cerro Mesa  /  Empalme Km 648, unión de ancha y angosta)

 

Cuando estábamos llegando al km. 1564 (kilometraje desde Constitución) divisamos una hilera de vagones radiados. Eran los de la trochita. Es tan tierno ver esos vagones tan indefensos, con su trocha mínima, y pensar que en su momento prestaban un servicio como cualquier otro tren. Menos mal que el clima de estos pagos es relativamente benévolo para las vías sin uso, lo que le extiende su expectativa de vida y recuperación. Imaginen que hubiese ocurrido con el Ferrocarril Económico Correntino si no se hubiese levantado oficialmente, hoy estaría casi desaparecido.

 

  

 

  


Al instante la trocha 0,75 se introdujo en la ancha en un cambio muy particular sin agujas. Y así viajamos juntos varios kilómetros hasta arribar a Jacobacci.  Apenas bajamos, me arrimé al coche usina (el español) para ver un cambio que ahí tiene la vía de 0,75 para ingresar al andén principal. No me dejo de admirar cómo ese ferrocarril tenía servicios regulares, como cualquier otro, todo en miniatura.


A su vez, en todos estos años nunca me interesó mucho ir a conocer lo que quedó de la trochita. Y nunca falta alguien que me dice “Uuuu mira tengo fotos de la trochita” (en referencia al servicio turístico actual). Es que siento que no es lo mismo hacer el viaje desde acá que hacer un tramito mínimo cerca de Esquel o El Maiten. ¡Ni siquiera se unen estas estaciones!. Realmente me pareció mucho más interesante el viaje en Zorra que hicieron los Amigos de las Zorras de Vía que pudieron unir todo el ramal, realmente muy groso.


En Jacobacci dejamos el vagón TOP en una vía de descarga y seguimos viaje. Cuando con Facu mirábamos el horario y contábamos los kilómetros totales pensábamos “en algún lugar este tren tiene que ir rápido”. Y efectivamente la velocidad cambia a partir de aquí, donde corrimos gran parte de la noche entre 80 y 90 km/h. La verdad, nos sorprendimos para bien.


También nos llamó la atención el poblado de Los Menucos: tan prolijo y cuidado. Se parecía mucho más a un pueblo de Buenos Aires del estilo de Cnel. Suárez o Tornquist. Esto lo aclaro ya que al resto de los pueblos e incluso la ciudad de Bariloche los notamos muy descuidados “a nivel municipal”. Según nos comentaron algunos vecinos “la provincia está fundida”, y eso se nota en la poca inversión que se hace en todos los ámbitos.

 
Si trasladamos ese aspecto al tren, podemos decir que está un tanto decaído. Por ejemplo, el coche primera en el que viajamos tenía los asientos soldados, mirando “hacia atrás”. Muchos dirán “bueno, es para que la gente no rompa el sistema para girarlos”. Está bien. Ahora, tengamos en cuenta esto: el tren corre una vez por semana. Este es el único coche de “primera” utilizado. El coche queda detenido en Viedma CINCO DÍAS, con lo cual, no costaría nada haber dejado el sistema giratorio en uso, sin que eso ponga en riesgo el superávit de la provincia de Río Negro. Bueno, al fin y al cabo, llegaríamos a Viedma mirando hacia adelante...


    San Antonio Oeste   

Muy temprano, y con algunos minutos de adelanto, llegamos a SAO. Acá se hicieron algunas maniobras, en donde la 9073 metió en taller a la 9086 que había quedado mal herida tres días antes en la playa (un detalle: en ese lapso no hubo ninguna locomotora en condiciones de marcha para moverla de ahí).

  

(Panorama desolador de locomotoras que se usaron hasta hace poco, hoy día en condiciones "Maldonadisticas")

Desde lejos vimos como intentaban poner en marcha el auto al que se le había activado la alarma el día anterior en Nirihuau. Obviamente era imposible arrancarlo, así que lo empujaron entre varios.


Mucha gente se bajó en este lugar. Según nos comentaban unos pasajeros “se venían en busca del calor” al Atlántico (La mayoría desde aquí se traslada a Las Grutas). Es que a la fecha, a Bariloche no le había llegado el verano, el frío dominaba la escena.

 

  

(Oportunidad semanal de poder morfar algo este perrito, que ya sabe cuál es el comedor...)


Al cabo de casi una hora, la 9073 se ubicó en el otro extremo del tren, y la Alco quedó descansando en el taller. Además, esta máquina es la titular del tren de piedra caliza que corre entre SAO y Aguada Cecilio. Este es el único tren que le produce un ingreso de plata a TP, por lo tanto hay que cuidarlo.

 

  


Lentamente partimos de SAO por nuestros pasos, hasta tomar el empalme hacia el este. Por allí estaba el Apeadero Emp. Dr. Cortizo, en donde alguna vez se detuvo el Ganz Huemul en su raudo paso rumbo al sud para evitar perder tiempo en SAO. Desde aquí seguimos viaje a unos 60 km/h, pasando por las ruinas de Vintter y realizando una breve parada en O’Connor, por tierras realmente solitarias.

 

  


Unas horas más tarde, luego de descender por unas suaves pendientes, arribamos a Viedma. La estación está lejos de la ciudad, y una tormenta de verano se encargó de que tuviésemos que refugiarnos en las pequeñas instalaciones existentes. Al frente, Patagones, cuenta con un servicio semanal hacia Buenos aires… ¡pero que había salido el día anterior! Curiosidades de nuestros queridos trenes.


Mi opción a partir de acá fue tomar un micro a Ezeiza, y pasar mis últimos días de vacaciones en casa, sin más planes que no hacer nada jejeje. En cambio Facu, con ganas de una pequeña dosis de viaje, siguió hacia Bahía, y se volvió con un Vía Pringles dos días después.

 

En esta maratón de sumar kilómetros en tren, ganó mi cumpa Facu. Yo en cambio me subí al "enemigo" aunque haciéndome amigo de Indira, y sumando fotos de nubes a mi colección en la ruta a Bahía. Esto último gracias al pasajero de en frente que me prestó sus pilas, ya que las mías estaban exhaustas. (¡gracias!)

 

         


De esta forma, se termina este recorrido en 2010 en el que solo queda dar las gracias habituales a todas las personas con quienes nos hemos cruzado y demostraron ser buena gente; a los que colaboraron con info de todo tipo (no me arriesgo a dar nombres por miedo a olvidar alguno); y a su vez, agradecer a la vida que nos da la posibilidad de seguir haciendo estas escapadas que fortalecen el corazón. ¡Hasta la próxima aventura!

 


Fede Pallés  -  Febrero de 2010

 

_____________________________________________________

< < < Atrás < < <

(Cuarta parte: Constitución y Buscarril vuelta)

 

`´

 


 

*  FEDE PALLÉS  *  SATÉLITE FERROVIARIO  *

 
 

< VOLVER A PRINCIPAL DEL SAT <  // E-MAIL

 
 

Copyright © 2002 - 2010 Cúmulos Nimbos. Reservados todos los derechos. Revisado: 17 de mayo de 2010 .